Fulguris
escritor amateur · lector compulsivo · habitante del caos urbano
Este blog nació en 2002 de un impulso simple y sin gran filosofía detrás: las ganas de escribir y compartir. Capturar esos momentos del día a día que normalmente se pierden entre el ruido — como ver a un gato de cola larga comerse un pájaro con la misma indiferencia de una ardilla urbana — y convertirlos en algo que valga la pena leer, o al menos intentarlo.
No hay una tesis aquí. No hay un mensaje. Hay conversación, hay historias, hay vida compartida sin analizar demasiado su significado. El blog es lo que es: un lugar donde me tomo el tiempo de escribir lo que pienso, lo que veo, lo que me mueve.
"Este blog no tiene una tesis. No tiene un mensaje. Tiene conversación, tiene historias, tiene vida compartida sin analizar demasiado su significado."
— NuEz, 2007
El nick es Fulguris. Vivo en Ciudad de México y escribo con la misma irreverencia con la que camino por sus calles: sin mapa, con curiosidad, y sin pedirle permiso al caos.
Empecé este blog cuando los blogs eran una forma de vida, no una reliquia. Seguí escribiendo cuando todo el mundo migró a Twitter, a Instagram, a TikTok. Sigo aquí, porque hay cosas que necesitan más de 280 caracteres — y porque el scroll infinito me aburre.
Mis lectores, los pocos y leales que quedan, dicen que escribo con una energía "lúdica y llena de vida". Yo digo que simplemente escribo como pienso: a borbotones, sin mucho orden, con más preguntas que respuestas.
La prosa como carretera abierta. Escribir sin frenos, con el jazz de fondo y la sensación de que el mundo cabe en una página.
Que la poesía incomode. Que desarregle los sentidos. Que diga lo que la prosa no puede decir sin disculparse.
No como género musical solamente — como actitud. La misma energía que hace que una canción de tres minutos cambie algo adentro.
Primer post. Un impulso, sin plan, sin audiencia. Solo las ganas de escribir.
El blog gana sus primeros lectores regulares. Comentarios reales de personas reales.
Se escribe la página "Acerca de" original — la que todavía sobrevive en el servidor.
Twitter, Facebook, todo el mundo se va. Yo me quedo. El blog sigue.
Pausa larga. La vida pesa más que las palabras por un tiempo.
Regreso. La pandemia le devuelve el valor al silencio y a escribir despacio.
Rediseño total. Mismo espíritu, otra piel. Seguimos aquí, seguimos escribiendo.